sábado, 28 de febrero de 2015

Lo esencial.



Existió en la ciudad de Córdoba una mujer anciana,  viuda, que se sentaba a la sombra de una morera y se ganaba el sustento contando los romances y las hazañas heroicas a todo aquel que quería pararse a escuchar.


Acertó a pasar una de las hermanas del califa y se quedó satisfecha de la historia que la anciana contaba. Desde aquel día a diario la dama enviaba a una de sus damas para que escuchara y después relatara las historias que la buena mujer contaba.

Llegó un día en el que la dama, que se llamaba Fátima como la hija del profeta - Alá la tenga en su gloria- no encontró a la  mujer debajo de la morera.

Preguntó a los artesanos y comerciantes por el paradero de la anciana, después de varios días de búsqueda infructuosa sus pasos la llevaron hasta un morabito alejado de la ciudad, y allí encontró a la buena mujer  postrada en su lecho.

Fátima la confortó revelándole su procedencia, y que su señora se haría cargo de ella y que ya nada le faltaría. Dejó a la anciana tranquila y regresó junto a su señora.

Pasaban los días y Fátima le recordaba a su señora la situación de la pobre mujer que tantos buenos momentos y deleite le había proporcionado, entonces ella hacia planes con una comitiva que iría a recompensarla con recipientes de oro, caballos engalanados y veinte mujeres acompañándola para visitarla.

Pronto se le olvidaba y sus pensamientos corrían hacia las sedas y los jardines de palacio y las bellas melodías que los músicos le regalaban.

Fátima le aleccionaba a que cumpliera su promesa, y ella se perdía en los detalles olvidándose de lo más importante:   cumplir lo prometido.

Llegó a los oídos de la madre del califa la falta de palabra de su hija.
El viernes después de orar en la mezquita, vestida de paño sin teñir y acompañada de su madre la joven cumplió su palabra y asistió a la contadora de historias llevándosela con ella, y desde entonces la anciana se convirtió en la mejor de sus amigas y consejeras.



Muchas veces nos perdemos en los detalles olvidándonos de lo esencial.



Imagen Wikimedia commons. Usuario Luis Fernandez Garcia. 

https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Morus-alba.jpg?uselang=es




domingo, 8 de febrero de 2015

Nieve.




De la cama da miedo salir, 
mas en día de madrugar,
frío y un desierto blanco,
es lo que el viajero
se va encontrar.

Tema de las tertulias 
de pueblos y ciudades
algunos se quedan
incomunicados
fiesta para mayores
y escolares.

La bola de la discordia,
en juegos de nieve,
después traerá
algunas fiebres.

Manta chocolate y chimenea,
acurrucados en busca del calor
la languidez de la tarde de fiesta,
la incógnita de poder transitar
los caminos.

Frío y nieve cosas de todos los años
que al igual que con el calor
no todos son de la misma
opinión.

Muñecos de nieve, 
ángeles níveos, 
carámbanos y hielo
utilizados para refrescar 
los cubatazos.

Año de nieves 
años de bienes,
esperemos que 
así sea.



Imagen Propia bajo la misma licencia del Blog.