Seguro que habéis escuchado que siete vidas tiene un gato, yo también, pero mi familia es muy original y se rige por otra, siete días durara tu vida. No supe nada de todo esto hasta que el abogado de mi abuela me lo entrego en una carta después de su muerte.
Ella siempre fue muy escueta e iba al grano, al parecer algún antepasado cachondo se había cruzado en el camino de una hechicera y le había tocado mucho las narices y por eso mismo lo maldijo a el y a toda su estirpe.
A si que aquí llevo tres días calculando la fecha de mi muerte, teniendo en cuenta de que nací un lunes por lo que moriré un lunes también.
Pero esto no es como en esas pelis de terror que te llaman por teléfono o ves un video y te mueres en una semana. Para nada, la maldición venia con un libro de instrucciones. Que por mucho que intente descifrar no lo he logrado todavía.
Ojala mis padres estuvieran vivos para decirme que todo era es una tontería pero ellos ya se fueron un martes, el mismo día que nacieron.
Según mis últimos cálculos voy por el viernes, por lo que me queda lo mejor por vivir: el fin de semana. Y para celebrarlo me voy de viaje y pienso aprovechar y hacer estos cuatro días eternos.
Para saber más.
https://concursoeltinterodeoro.blogspot.com/2026/09/microrreto-los-dias-de-la-semana.html

Hola, Ainhoa, ¡vaya! Saber que te quedan cuatro días de vida (y nunca mejor dicho). Curiosa maldición. Lo mejor es no calcular el día, si, total, va a dar igual, ¿verdad?
ResponderEliminarMuchas gracias por participar en el reto del Tintero.
Un abrazo. :)
Hola Meche pues la protagonista tomo la decisión de aprovechar ya que no sabia cuantas horas tenían los días o como se contaban, mejor vivir la vida. Gracias por el reto y pasarte a comentar. Un abrazo enorme. Por cierto tenia ya ganas de tintero. :)
EliminarNos suele pasar a todos con los domingos o los lunes pero en pequeñito. Pasa el agobio del fin de semana y nos sentimos bajo amenaza de muerte. Pasa el día, respiramos con esperanza y a aprovechar los días. ¡Saludo!
ResponderEliminarHola Fernando, al final el fin de semana es como un desconectar un poco pero luego volvemos otra vez a la batalla diaria. Ojalá podamos aprovechar todos los días un abrazo y gracias por pasarte a comentar.
EliminarOk. Ahora entiendo al leer tu respuesta a Merche.
ResponderEliminarPensaba en cómo si vivía 7 días podía una persona llegar a adulto y haber conocido a sus padres y abuela?
Hola Nuria, si puede resultar un poco desconcertante,7 días de vida son pero no al pie de la letra, por eso el libro de instrucciones. Gracias por pasarte leer y comentar.Un abrazo.
EliminarSiempre es bueno ver el lado positivo de las cosas. ¿De qué sirve lamentarse y rasgarse las vestiduras? Me gusta la actitud de tu protagonista. Un relato que me pareció muy original. Saludos.
ResponderEliminarMe hizo pensar en los 7 Días de la Creación. ;ás que horas,¿cuántos milenios tienen esos días? Me gustó mucho la resolución hacia la vida. Un abrazo
ResponderEliminarHola, Ainhoa. Me ha gustado, tiene un punto muy original y creo que esa mezcla de tensión y humor negro le va muy bien. Además, me ha recordado a la canción “Dos días en la vida”, que cantaba Jarabe de Palo... de Fito Páez. Saludos.
ResponderEliminarOriginalísimo ese hechizo, Ainhoa. Me encanta la actitud de la protagonista asumiendo la situación y pensando que lo mejor está por llegar. Un micro genial.
ResponderEliminarHola, Ainhoa. Me pareció un micro bastante original. A pesar de que la maldición resulta trágica, y muchos en su lugar estaríamos obsesionados con deshacernos de ella, la protagonista es bastante optimista y decide aprovechar el tiempo que le queda. Es un buen mensaje.
ResponderEliminarBien contado.
Saludos.
Hola Ainhoa! Que sinvivir sería una experiencia así! Es toda una maldición! Esperar siempre cual será el lunes definitivo! Un relato genial! Un abrazote!
ResponderEliminarHola Ainhoa! Veo a tu protagonista entre dos mundos: el aventurero y misterioso de Indiana Jones, y el absurdista de Albert Camus. Hablo de Indiana Jones porque en tu historia hay un misterio que resolver de vida o muerte, que quizás en esos cuatro días que le quedan le suscite tanta inquietud que trate de descubrirlo a toda costa. Pero, al mismo tiempo, también veo que puede caer en el mayor de los absurdismos, pensar que nada tiene sentido por sí mismo, y tratar de encontrarle él mismo un sentido a sus últimos cuatro días. En este caso, disfrutándolos como ningún otro. Parece que va más encaminado por la segunda vía, aunque estaría genial que corriera detrás del misterio.
ResponderEliminarEl microrelato está muy bien contado y hay muchas dudas que resolver... Quizás sea la presentación de una gran novela corta o de un relato más grande. Te animo a ello.
Un saludo!
Esperar a que te llegue el día de tu muerte, sabiendo, o creyendo, que falta muy poco para ello, tiene que ser muy agobiante, pero tu protagonista se lo ha tomado con mucha filosofía. Mejor así, je, je.
ResponderEliminarUn saludo.
Very touching 😢 💙 I always try to look at the positive side. I wish you all the best.
ResponderEliminarWarm greetings from Montreal, Canada ❤️ 😊 🇨🇦
Hola, Ainhoa, tu micro "nos pone los turbos", como decimos por acá, hay que vivir la vida como si fuéramos a morir muy pronto, nadie sabe a ciencia cierta cuando será, bueno, a excepción de esa familia sometida al hechizo. Buena imaginación, un abrazo.
ResponderEliminarErgo: todos los fines de semana son para vivirlos a tope, ¿no? 🤔 Pues aunque el protagonista dice que "por lo que moriré un lunes también", no nos confirma plenamente que sea el siguiente lunes. En ese caso, hubiese afirmado "por lo que moriré ESTE lunes". El lector, a veces, puede ser más benevolente que el autor. ❤️ Buen relato, Ainhoa.
ResponderEliminarHola. Es una positiva actitud dejar de obsesionarse por algo inminente, pero lo que rescato es la frase “me queda lo mejor: el fin de semana”, que le otorga al relato su toque de humor, irónico, tal vez negro.
ResponderEliminarMe gustó la manera de relatar la transformación de una maldición hereditaria en una decisión vital.
Saludos.
El tema que tratas en micro da para mucho debate
ResponderEliminarSaber el día en el que todo se acaba en función del día en que naciste, es algo muy fuerte pero tú protagonista se lo toma con valentía.
Interesante micro.
Un abrazo Ainhoa
Puri
curios, cada dia equivale a una vida, no lo habia notado
ResponderEliminarHola Ainhoa. ¡Muy original tu micro, me gustó !
ResponderEliminarSi una maldición te previene que morirás en siete días, o caes en la desesperación y desaprovechas el tiempo que te queda, o actúas como tu inteligente protagonista que decide aprovechar hasta el último segundo.
Un abrazo de Marlen
Hola Ainhoa. ¡Muy original tu micro, me gustó !
ResponderEliminarSi una maldición te previene que morirás en siete días, o caes en la desesperación y desaprovechas el tiempo que te queda, o actúas como tu inteligente protagonista que decide aprovechar hasta el último segundo.
Un abrazo de Marlen
Hola, Ainhoa! Ay, siete vidas tiene un gato, nos quedan cuatro telediarios, a vivir que son dos días... Poner números a nuestro tiempo es la manera perfecta de darnos cuenta que la vida humana es eterna en la niñez, pero que cada año nuestro reloj de arena se acelera sin darnos cuenta, metidos en nuestros dramas de andar por casa, sin disfrutar de todo lo que se nos ofrece si miramos un poco más allá. Es inevitable, así que mejor vivir cada día como si fuera fin de semana. Un abrazo
ResponderEliminarSeguro que se lo tomará con calma., no como hariamos los humanos. Nunca he visto a un gato alterarse por algo que no sea una amenaza fisica inminente y palpable. Un punto de vista muy interesante. Relato de personaje.
ResponderEliminarAbrazoooo
Hola Ainhoa. LO mejor es no estar a mal con heciceras ni nada por el estilo, pero llegado el caso, hay que hacer como el o la protagonista de tu micro, disfrutar lo que queda, que una vez llegue el final ya no habrá remedio. Un abrazo.
ResponderEliminarCada día hay que vivirlo como si fuera el último, ya que no sabemos ni el como ni el donde ni el cuando. solo tenemos presentes continuos. Y por cierto, esa hechicería es una gran putada.
ResponderEliminarUn abrazo.
Hola, Ainhoa! Pues eso de saber en cierto modo cuando va a ser el fatídico día puede dar sus ventajas. Tu prota, por ejemplo, ese fin de semana puede hacer todas las locuras que quiera que sabe que no le va a pasar nada. A no ser que tenga un accidente el viernes y que este le tenga cuatro días agonizando, aunque bueno, no hay que ponerse agoreros. A disfrutar de ese finde.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo!
Hola Ahinoa. Me gustó mucho tu relato. Yo nací un viernes... uno siempre espera los viernes por ser la antesala del fin de semana. Ahora los miraré con cuidado!
ResponderEliminarUn abrazo