Existe un lugar que se llama el espacio en blanco. A pesar de su nombre nunca esta vacío. El Lobo Feroz suele pasarse por allí a cocinar sus recetas veganas. Cenicienta lo utiliza como gimnasio, para desestresarse de las jornadas en palacio con su familia política. Robin Hood como spa, aprovecha y se baña en oro, antes de dar el dinero a los pobres. El capitán Garfio se dedica a cuidar de su huerto, cuya especialidad son las remolachas.
Dicen que han visto a la Sirenita, meditando y leyendo. Al Yeti disfrutando de la playa y el sol, A la Bruja de la Casita de Chocolate, estudiando para dietista.
Lo que ocurre en este lugar se queda allí. Es un remanso de paz ante el bucle de las historias que viven estos personajes una y otra vez. Cada vez que alguien lee, o cuenta su historia.
A si que la próxima vez que leáis: un cuento, historia, o relato y tenéis la suerte de caerle bien alguno de los personajes. Quizá os desvele el secreto de donde se encuentra. No esta de mas tener un sitio donde poder desconectar y practicar nuestros mas preciados placeres.
Para saber mas

Habrá que ver, con esta ley nueva de hoy, a cuanto quedán en ese sitio los alquileres. Porque igual me quedo a vivir.
ResponderEliminarUna idea esteamboticamente genial ese punto de encuentro común.
Abrazooo
No sería una mala idea, ya que yo he escrito el texto pues que vivir allí sea gratis. Un abrazo gabiliante.
EliminarGenial, Ainhoa. Menuda confluencia de personajes en ese espacio en blanco, qué maravilla de sitio. Un cuento amable y muy original. Me ha encantado.
ResponderEliminarGracias Marta que tengas una buena semana.Un abrazo
EliminarMe ha divertido mucho el trastoque y recordado aquella canción de El lobito bueno de Paco Ibáñez. ¡Un abrazo y viva los cuentos de los que se puede vivir sin dañar a nadie!
ResponderEliminarRecuerda aquella canción con mucho cariño.
EliminarEl autor original de "El lobito bueno" era José Agustín Goytisolo. Intertextual de pe a pa.
ResponderEliminarLo bonito es recordar la canción gracias por compartir Fernando un abrazo.
EliminarPropones en tu relato, un espacio de tregua para los arquetipos, un santuario donde pueden despojarse del mandato de su propia fábula. La genialidad está en sugerir que los personajes también están condenados a repetir su historia, y que su mayor anhelo no es cambiar el final, sino tener un instante de vida propia entre función y función. Es una metáfora perfecta del acto creativo como liberación temporal. Abrazos virtuales
ResponderEliminarHola Raquel, es muy cierto lo que dices. Y se parece mucho a nuestra vida real. Encontrar esos momentos esos espacios en los que poder vivir esa creación creativa. Un abrazo.
EliminarHola, propones un espacio de tregua para los arquetipos, un santuario donde pueden despojarse del mandato de su propia fábula. La genialidad está en sugerir que los personajes también están condenados a repetir su historia, y que su mayor anhelo no es cambiar el final, sino tener un instante de vida propia entre función y función. Es una metáfora perfecta del acto creativo como liberación temporal. Abrazos virtuales desde Venezuela
ResponderEliminarImagino que hasta los personajes de ficción se cansan de su papel y les viene muy bien tener un sitio en el que descansar y dedicarse a actividades que realmente les gustan. Dejar en suspenso por unas horas el papel asignado tiene que ser muy relajante. Un original relato.
ResponderEliminarEl Espacio en Blanco es el oasis de la creatividad para, por ejemplo, reimaginar personajes quemados de sus roles clásicos. Me ha encantado encontrar aquí un Lobo vegano y una Cenicienta en plena forma. Sigamos rellenando espacios en blanco. ¡Un fuerte abrazo!
ResponderEliminarEl Espacio en Blanco es el oasis de la creatividad para, por ejemplo, reimaginar personajes quemados de sus roles clásicos. Me ha encantado encontrar ahí un Lobo vegano y una Cenicienta en plena forma. Sigamos rellenando espacios en blanco. Un fuerte abrazo.
ResponderEliminarHola Eitan, sigamos en ello que no nos falte la imaginación. Un abrazo.
EliminarMuy buen ejemplo de intertextualidad, con todos esos personajes de diferentes cuentos, y ese lugar en común para el desestrés. Excelente aporte Ainhoa, me gustó. Saludos.
ResponderEliminarHola Ana, me alegra de que te gustará el relato. Un abrazo.
EliminarEl texto imagina un “espacio en blanco” (el limbo entre lecturas) como refugio secreto donde todos los villanos y héroes de los cuentos clásicos escapan del bucle eterno de sus historias para ser… personas normales y felices. El Lobo Feroz vegano, Cenicienta en el gym, Garfio hortelano, la Bruja a dieta, el Yeti en la playa… es una terapia colectiva anti-arquetipo, un oasis de paz y autodeterminación. El cierre invita al lector a caerle bien a algún personaje para que le revele el secreto.
ResponderEliminarFue así mismamente como lo cuentas Marcos. Muchas gracias por tu comentario.
EliminarEl espacio en blanco donde Cenicienta puede escuchar música en sus auriculares 😉👍
ResponderEliminarHola Nuria, fue así tal como lo cuentas Cenicienta puede escuchar música y relajarse.Un abrazo.
EliminarUn idílico lugar al que acuden los personajes de cuento para desconectar es muy buena idea Cada uno con su propia personalidad y sus necesidades.
ResponderEliminarTe felicito Ainhoa muy original tu texto.
Un abrazo
Puri
Hola Puri, el desconectar siempre es necesario. Gracias por tu comentario y por valorar mi relato,un abrazo.
EliminarNo sería mala cosa el conocer a alguno de estos personajes y descubrir sus realidades cotidianas sin tanto cuento de por medio.
ResponderEliminarAbrazo.
Yo creo que serían personas muy interesantes, hay un concepto que hablan de biblioteca humana, sin duda ellos podrían serlo perfectamente.Un abrazo Francisco.
EliminarHola Ainhoa! Me ha encantado tu relato y tambien el concepto del "espacio en blanco"! Quien no lo necesita? Hasta los personajes de los cuentos....Quien lo pillara!!! Ja ja! Un abrazote!
ResponderEliminarYa te digo Marifelita estaría muy bien. Un abrazo
EliminarLindo lugar, Ainhoa, lejos fe los mandatos! Tal vez vivan nuevas aventuras allí!
ResponderEliminarUn abrazo
Seguro que sí Mirna, vivirían muchas aventuras.Un abrazo.
Eliminar¡Hola Ainhoa! Pues describes un lugar genial para desconectar, que a veces a todos nos hace mucha falta. Muy bien lograda esa intertextualidad con personajes de sobras conocidos y de lo más variado paseándose por este lugar en blanco para disfrutar de diversas actividades.
ResponderEliminarUn saludo.
Hola Rocío, tal como lo cuentas. Gracias por pasarte un abrazo.
EliminarHola Ainhoa. No me extraña, con la vida pública y la exposición mediática que tienen estos personajes, que necesiten desconectar y lo hagan precisamente siendo lo contrario de lo que se dice en sus respectivas historias. Y es que la salud mental es muy importante, y si no la cuidan podrían tener que cogerse una baja ¿y que harían entonces los niños? Un abrazo.
ResponderEliminarHola Jorge, es una buena pregunta en la que haces al final de tu comentario. Que harían los niños y sus personajes favoritos.Un abrazo
EliminarHola Jorge, una buena pregunta a la que haces al final de tu reflexión. Qué haría los niños si sus personajes de cuentos favoritos? Un abrazo
EliminarGenial, Ainhoa, estupendo sitio donde descansar de tanto cuento. Y menudo cuento tienen estos personajes, son actores consumados. Me quedo con el lobo vegano, jajaja. Un abrazo.
ResponderEliminarHola Lola, si tienen bastante. Me gusta que te llame la atención el lobo vegano. Un abrazo.
EliminarHola Ainhoa, pues no estaría mal saber dónde queda ese espacio en blanco, ese remanso de paz ante el bucle insoportable de los rutinarios días de una vida sin aventuras, sin sorpresas, donde estos personajes no sean reconocidos ni por bloggers, youtubers, influencers, ni por niños curiosos.
ResponderEliminarCondenados como están a revivir una y mil veces los mismos minutos, ese sería el Paraíso de la fantasía.
Un abrazo, Marlen
Muy bien descrito.Yo sigo buscando el sitio por si fuera con el, si lo encuentro os aviso. Besarkada haundi bat zuretzako.
EliminarEn primer lugar, compañera Ainhoa, te felicito por el estupendo trabajo que nos has compartido, es genial por lo divertido y rebelde que resulta. Me ha encantado que juegues a cambiar de personalidad y cualidades a los personajes de mil y un cuentos en un ejercicio de osada rebeldía.
ResponderEliminarY en segundo lugar, tu "espacio en blanco" me ha llevado de inmediato a las páginas vacías de mi micro y, perdóname el atrevimiento, no sé por qué esto me ha traído a la memoria un micro corto que escribí hace muchos años y que tenía totalmente olvidado:
https://patxihinojosalujan.blogspot.com/2014/06/las-paginas-no-escritas.html
De nuevo, gracias por compartir tu trabajo y ¡enhorabuena!
Un abrazo.
Hola Patxi, pues ya me he pasado por tu espacio en blanco particular, leído tu relato y comentado. Curioso que hayamos hecho intertextualidad en el tiempo. Ha sido un placer. Gracias por tu comentario y por compartir tu escritura. Un abrazo.
EliminarA falta de personajes tú casi los pones a todos, Ainhoa. Qué bueno cómo te sales de una hipotética cuarta pared y nos instas a que nos perdamos por el mundo de las letras. Muy buena idea y muy bien plasmada.
ResponderEliminarUn abrazo!
Hola Pepe, muchas gracias por tus palabras. Es divertido romper esa cuarta pared. Un abrazo.
EliminarUna página o un espacio en blanco nos da el derecho a soñar. Bueno, hay que tener mucho espacio. Saludos.
ResponderEliminarHola Guillermo, el soñar nos da ese espacio y teniendo ese espacio podernos llenarlo de sueños. Ojala nunca nos falte. Un saludo, y gracias por pasarte y comentar.
Eliminar