jueves, 11 de febrero de 2016

Historias de la basura.








En el contenedor de basura había un gran cartel indicando el horario. Una pegatina con sonrisa que –más o menos- venía a decir: “Nunca antes de las 20.00 horas”. Pegatina y contenedor eran de plástico rígido, gris claro el cuerpo y gris oscura la tapadera abatible. Sobrevivió a un par de incendios intencionados antes de que lo cambiaran por otro de lata, ya sin tapa, un tanto oxidado en las esquinas. Cierta rutina nocturna incluye oír tirar botellas, muebles y casi todo lo imaginable. Oír peleas de perros que rebañan tras rasgar las bolsas. Una vez, la bronca del siglo entre los dos del camión de basuras, la policía local y un paisano (beodo de traca) que la estaba durmiendo en el   contenedor. A punto de ser triturado, claro. El tío insistía, borracho pero filosófico: ‘Cagüentó, que ni en la mierda se puede dormir’.
Historias de la basura.


Medianoche  de san Valentín, madrugada del domingo. Nadie por las calle y un frío de mil pares de narices, cielo blanco que presagia nieve en las cumbres. Un contenedor de basura en un polígono industrial y una princesa de esquina fumando un cigarro esperando compañía. Un coche se para y de él salen cuatro tíos que abren el maletero  y tiran algo que se mueve y grita al contenedor. El coche arranca como alma que lleva el diablo y se pierde en la noche. La chica  se acerca al tacho de la basura. De él emerge un hombre alto y peludo como su madre lo trajo al mundo. Sale y saluda. Se aleja hacia una zona donde hay desperdicios y  bidones. Mete la mano en uno de ellos y saca un par de mochilas, se abriga, se pone en cuclillas, y después de un rato se le acerca la chica con una botella de agua y un rollo de papel del baño. Él se lava las manos y le muestra dos pedruscos que brillan más que dos soles. Deja dentro de la mochila la mierda, el papel,  la botella de agua y la tira al contenedor. La aventura ha merecido la pena: un taxi, una ducha y una hora después cenaban en un jet camino a París. 



Thorongil y Leonor

Imagen propia bajo la misma licencia que el Blog. 

11 comentarios:

  1. Vuestras historias derrochan imaginación y siempre te dejan con la sensación de que han sido demasiado cortas, vamos con las ganas de seguir leyendo un poco más.
    Besos

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  2. Gracias por el elogio Ambar, es un placer que quieras leer un poco mas. Buen finde. Abrazos.

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  3. ME GUSTA LA IMAGINACIÓN.
    BUEN BLOS.
    ABRAZO Y CAFÉ.

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    1. Gracias :) es una alegría ver que disfrutas con nuestros escritos y que hay personas que comparten el gusto por la imaginación. Que tengas una bonita semana. Saludos.

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    2. Muchas gracias por tu comentario. Saludos.

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  4. Me quedo con las dos por lo inusitado del tema inspirador y la resolución que habeis tenido cada uno ante un reto semejante. Airosos relatos con sorpresa al final.
    Un saludo

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    1. Gracias Carmen, ojala los retos de la vida fueran así. Siempre tienes las palabras exactas para definir lo que escribimos. Buena semana y gracias por pasarte. Un abrazo enorme.

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    1. Son cortos y se leen en un tris, y dejan buen sabor de boca. Me alegra que te gusten Len, que tengas un buen finde.

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