domingo, 7 de diciembre de 2014

Posadas de la cuerda y otras enseñanzas.








Desde hoteles con uniformes y pedigrí hasta dormir en la puerta de la iglesia de Villasirga (con un nido de lechuzas por techo y, siendo verano, crías lechucinas cagándote toda la noche) hay un buen muestrario. O eso podría parecer. Claro que cada uno lo ve a su manera, y yo prefiero siempre estar atento  a lo que une, no a lo que separa.


Desde el más loco campamento hasta esos hoteles en los que casi te llaman de usía pasando por la enorme banda intermedia, olvidamos lo esencial. Todos nos fascinan, de todos recordamos una anécdota, acaban siendo batallitas que contar, formando parte de los cuentos que narran nuestra vida. Y, más tarde, comprendemos por qué son fascinantes. Los hoteles, los hostales, los albergues, las posadas y hasta las puertas de las iglesias nos susurran. Todos. Por igual. Son especiales porque pasamos por ellos como se pasa por la vida. Ligeros de equipaje, pagando un precio, disfrutando de lo fugaz, malo o bueno, sabiendo que mañana nos habremos ido y serán tan sólo un recuerdo.

No importa que hayamos pagado o que sea un albergue gratis, o gratis total la piedra helada de la puerta de una iglesia. Siempre fue mágico, a la manera de cada cual.


La casilla diecinueve del juego de la Oca, la Posada en la que se pierden dos turnos por estar ocioso. Puede. O, con más misericordia, porque no es lección que se trague tan fácilmente. La posada es un espejo de la vida. Y no sólo los vampiros huyen de ellos.








Imagen: acampada en Cornatel (León). Fuente Wikipedia Commons.

10 comentarios:

  1. Las posadas fugaces nos sirven de casa por un día. En ellas nos sentimos seguros al menos por breve tiempo. Mañana, dios dirá y la suerte de los dados.
    Un saludo

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    1. Muchas gracias por leer y comentar,Carmen. Un abrazo, y buena semana corta.

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  2. El recuerdo de los lugares que visitamos suele ir unido al recuerdo de los hoteles, albergues o posadas donde nos alojamos. Tienen el encanto de lo efímero y nos queda en la memoria las sensaciones buenas o malas que nos produjeron.

    Un saludo

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  3. Lo efímero teje la memoria, la urdimbre y la trama de la que está hecha la vida. Gracias por leer y comentar, Ámbar. Un saludo, y buen fin de semana.

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  4. Pica un poco (siempre queremos sentir seguros) pero me gusta.Da que pensar.

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  5. Desde luego, no debió ser nada fácil subir tanta tienda (sin mancharlas) hasta allá arriba, Lucas...XDDD

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