miércoles, 11 de diciembre de 2013

La llave.




Desde que nacemos hasta nuestro último aliento, nuestra vida está llena de puertas. Algunas estaban ahí, otras las imaginamos. Otras las llevamos como lastre.

Las hay heredadas, más grandes más pequeñas, más robustas, unas frágiles, otras que guardan polvo y si nos fijamos hasta de factura reciente.

Son problemas, miedos, enfados, conflictos sin resolver, ira, frustraciones, sueños incumplidos, cosas no dichas a otr@s, engaños, mentiras, autoengaños, decisiones por tomar, proyectos no realizados, tareas por hacer…

Nudos en nuestro hilo de Ariadna que en más de una ocasión nos hacen tropezar en nuestros devenires diarios. Llevamos con nosotros un manojo de llaves, como el  que debe tener San Pedro. Probamos con ellas a abrir esas puertas cuando nos sentimos lo suficientemente fuertes y seguros de lograrlo.

Las llaves que usamos son la suma de nuestras experiencias, aprendizaje, educación, entorno y otras muchas cosas más que las forjan. La parte mala de todo ello es que no sólo se nutren de buenas experiencias, buenos deseos, sino también de miedos, de malos hábitos… enfados, rencores que hacen que la llave se rompa dejándonos con la puerta a dos palmos de narices. Quienes nos quieren nos cuentan lo que ellos ven, intentando ayudarnos y mostrándonos la manera de abrirla pero nosotros no lo vemos, puede ser que esa mañana no nos laváramos bien la cara, o que si usamos gafas no nos las hayamos limpiado bien.

La cuestión es que muchas veces el siguiente paso es o abandonar la batalla, o  lanzarnos contra la puerta e intentar abrirla a cabezazos o a  patadas, hasta que quemamos toda nuestra rabia.

Hay un día en el que se siente menos peso. Esas llaves desaparecen y nos damos cuenta que la llave maestra siempre ha estado ahí, que no hace falta ni un manojo de llaves, ni una tarjeta de crédito, ni una palanqueta.

La llave somos nosotros mismos. En nuestro interior están las capacidades y la fuerza para abrir todas esas puertas que tanto se nos resisten.

La pregunta es: ¿Te atreverás a abrirlas?



Fuente Imagen: Wikipedia commons author: Jorge Barrios, bajo misma licencia que en Wikipedia Commons. 


https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Llave_bronce.jpg#filehistory

8 comentarios:

  1. :) me alegra que te lo parezca Merit, gracias por leernos. un saludo.

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  2. A veces creo que nos complicamos la vida de mas.

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    1. He llegado a la misma conclusión Fearn Fall, que tengas un buen fin de semana.

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  3. Yo creo que hay llave maestra,y esa llave se llama palabra
    hay quien nace con ella y quien tiene que llamar al "sereno"
    para que le abra
    Pienso que las mejores son las giratoria
    Buen finde..!

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    1. Las palabras son buenas llaves en la vida para superar desafíos, aunque hay quienes no las valoran tanto como se debería. Espero que en tu vida tengas la llave maestra. un saludo y buen finde.

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  4. y volverlo a pensar, pero también dejar que se asiente en nuestra mente y nos ayude en nuestro dia a dia. un abrazo Andres.

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