sábado, 5 de octubre de 2013

Una vez fui inmortal.





Los niños  y los jóvenes juegan fuera ríen, y gritan como si no hubiera un mañana, como si ese momento en el que viven fuera eterno y nada más importara. Sus mayores sentados a la sombra de los árboles, los miran hablando sobre ellos. Algunos recuerdan vagamente su niñez y adolescencia.  Otros recuerdan que ellos también en alguna ocasión fueron iguales y sólo vivieron aquel instante como eterno y verdadero por siempre.

 Tenemos uno o varios momentos en nuestra vida en los que hemos sido los reyes y reinas del mundo, en los que el pasado no importaba  y el incierto futuro podía esperar. Tan solo el presente continuo era el que nos acompañaba en nuestros juegos y nuestros secretos.

Muchas terapias y teorías psicológicas, filosofías abogan por el vivir el momento como motor de la vida. Dejar de lamentarnos por el pasado y temer el futuro, curiosamente todos en algún momento lo hemos puesto en práctica. Simplemente lo hemos olvidado o por lo menos no lo utilizamos tanto como deberíamos.

Cuando tenemos niños alrededor ya sean sobrinos hijos o nietos, nos acabamos contagiando de esa magia y en nuestro interior vuelve a despertarse en algún lugar la creencia y el  deseo de que el tiempo que vivimos sea para siempre.

Cuidar y mimar a nuestro niño interior, dejar que fluya que sea libre y que nos contagie la inmortalidad es uno de los mejores ejercicios que podemos hacer. Que la alegría, la inocencia, la creatividad se renueven día a día, sorprendiéndonos a nosotros mismos.


Que cada nuevo amanecer  sea un mundo por descubrir, una vida por vivir y que amemos a los que nos rodean iniciando así el sendero de la inmortalidad. Dejando de lado  lo de una vez fui inmortal para quedarnos con el soy inmortal viviendo plenamente. 

12 comentarios:

  1. Obrigada Auryene se muy bienvenida :)

    ResponderEliminar
  2. Gracias Leonor. Estoy disfrutando mucho de su blog. ¡Enhorabuena! :)
    Lo siento por mi mal Español.. lol

    ResponderEliminar
  3. Obrigada Aureyne, tu español es mejor que nuestro portuges que deja mucho que desear :P, sinta-se em casa, bom fim de semana. :)

    ResponderEliminar
  4. Yo aun conservo la niña interior, que me sale en cuanto rascas un poco. Y sobre todo, si hay niños cerca, como tu dices...
    ¡todas las infancias del mundo deberian ser felices, por decreto!.

    ResponderEliminar
  5. Yo también tengo a mi niña interior dispuesta a salir de marcha y aventuras en cuanto se le presenta la ocasión :) Sin duda la infancia debería ser una época de felicidad y plenitud, ojala logremos que para tod@s sea así. un saludo buen dinde.

    ResponderEliminar
  6. y a mi que te guste, un saludo y buena semana.

    ResponderEliminar
  7. Tampoco lo había leído: me da mucho que pensar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. :) seguro que de todo ello saldrá algo bueno Len, buen finde y buen verano.

      Eliminar