jueves, 29 de agosto de 2013

Querido compañero de viaje.

Querido compañero de viaje:

Me levante esta mañana pensando en que algo había cambiado en nuestra travesía cotidiana, pensé en que quizá fuera cosa del tiempo o de algún virus pasajero de esos que nos dejan varios días en casa en cama. 

Pensé mas tranquilamente en que quizá fuera tan solo una idea tonta o una obsesión que a veces nos asaltan muy de mañana. Me senté todavía sin haber puestos los pies en el suelo, y mire a un lado y a otro como esperando que algo sucediera y me sacara de mi estado.

 Parecía que todavía no había amanecido ya que estaba oscuro fuera y tu dormías. Respirabas acompasado y bien quitecito ajeno a lo que a tu lado sucedía.

 Puse los pies en el suelo frió y corrí dando un paso sobre otro huyendo del calor de el lecho que hasta hacia poco compartía. Me aleje andando a oscuras sin saber a cierta a donde me dirigía, aunque conocía donde me movía, el estupor y todavía la sorpresa me embargaban, no pudiendo pensar con nitidez todavía.

 Me encontré en medio de el salón descalza y en pijama, tal vez  hubiera sido una broma buena de contar en una reunión de amigos quizá pasado algún tiempo.

 Pero ahora no tenia ese tono chistoso al contrario, me dio miedo, si eso de lo que todos reparo en hablar en decirlo, en confesar que tenemos miedo. Cuando caminamos y entre la gente buscamos sus ojos muchos están sedientos de libertad, esa que el miedo se ha bebido. No es malo un poco de miedo, ya que nos mantiene vivos, pero tampoco en exceso, ya que nos hace cobardes y estúpidos.

 Miro las fotos que están colocadas en las paredes y en las estanterías, las de nuestros viajes y las de los momentos que hemos compartido, los dos solos o con nuestros amigos.


 A oscuras no se ven, pero las conozco como si fuera parte de mi misma. Mas allá en el rincón descansan  los recuerdos de las paradas de este viaje que emprendimos hace tiempo. 

Un palo de lluvia, acompañado de las vieiras y los altos cayados del camino de Santiago. Entre los libros un recuerdo de la Isla de Pascua y en los cuencos piedras de muchos lugares, y conchas y arenas de muchos mares. 

Guías de medio mundo en papel  y tinta se acomodan en las estanterías. La mesa de comer, con 4 sillas. El sofá arropado con una manta  colorida que compramos en algún lugar tan exótico como India. 

Tomo aire y cierro los ojos y sonrió, recuerdo que hace mucho tiempo, también me desperté y sentí miedo, me levante y volví a observar lo que me rodeaba y en silencio te escuche respirar, mi querido marinero. 

Nadie puede cambiar quienes somos, pero si acompañarnos y hacernos mejores. Por eso no me importa despertarme a veces y levantarme y sentir ese mordisquito llamado miedo, ya que después me despierto y me doy cuenta cuanto te amo y  volver a tus brazos para volver a los sueños es para mi el mejor de los premios. 

Camino despacio y te escucho respirar, entro al remanso de paz. ¿Sera la alondra? y eso que mas da ahora ya no tenemos que separarnos, me acerco a ti me acomodo y siento tu calor.








16 comentarios:

  1. Qué bonito relato de tu vida Leonor
    ese miedo que sentiste y que te hizo despertad
    quizás sea por que en realidad lo has sentido estando despierta mientras "fabricabas"la historia de tu vida
    No tengas miedo,él está ahí,junto a ti para siempre
    Saludos
    y larga vida al nuevo blos

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  2. Wow! Con el cutis de ave... Mejor relatado, imposible... ♥♥♥♥♥♥♥

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  3. Me alegro de que en este blog todos no sintamos un poquito mas libres. Muy bonito el artículo.

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  4. Gracias por vuestros comentarios sois muy amables, anima a seguir escribiendo. Es un placer leeros. un abrazo y que os vaya bien en la vida. Nos leemos por aquí.

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  5. Preciosos sentimientos narrados con el dulzor de la cotidaneidad de un amor compartido y universal. Tu experiencia puede trasladarse a otras personas, por ejemplo a esta amiga en la distancia que te lee.
    Un saludo

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  6. Gracias Carmen la vida son pequeños momentos de felicidad que te deseo en compañía de los tuyos y de tu compañero de viaje.

    un saludo.

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    1. gracias guapa, que pases un gran Otoño. un abrazo.

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    1. El amor esta en cada rincón en el que queramos verlo, demostrarlo es el primer paso. un saludo.

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  9. :) una poquilla. un saludo Encina y gracias por leer y comentar.

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  10. Tú vales mucho...espero que no te parezca mal el piropo amistoso.

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  11. Para nada Andres al contrario me encanta. Seguro que tu también eres una gran persona. un abrazo y gracias :)

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  12. Gracias Alodia, un abrazote y buena semana.

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