Desconectar

 



Estos días atrás he estado con buenos amigos fuera de la ciudad, desconectando disfrutando de todo aquello que nos ofrece el campo y la naturaleza.

 Aire limpio, silencio, tranquilidad, buena compañía, comida rica, largos paseos y todo el tiempo del mundo para no mirar el movil.

Una chimenea, unas vistas maravillosas y la posibilidad de hablar del mundo, de la vida, y también dejarse envolver por el silencio. 

Andar por nuevos caminos que llevan a interminables aventuras, cabras, pozos, caminos sin salida. Pueblos donde la gente es amable, y sonríe, y responde a los saludos. En sus calles todavía se escuchan los ecos de tiempos mejores, o peores dependiendo quien cuente la historia. 

Desconectar para encontrarse con lo que verdad importa. 

Comentarios

  1. Hola Ainhoa.
    Una experiencia entrañable y un relato entretenido.
    Valoro las "piedras viejas". Casas y pueblos antiguos donde, como bien dices, la gente es amable, sonríe, vive natural.
    Abrazo.

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    Respuestas
    1. Hola Ernesto, a mí también me gustan mucho las piedras viejas. Un abrazote y buen resto de semana.

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