Boquerones en vinagre

 


Hay que limpiar muy bien los boquerones, quitándoles la cabeza, buche, raspa central y aletas dorsales. 

Volvió a leer el comienzo de la receta antes de  salir corriendo hacía el baño para vomitar. Llevaba hora y media sin pasar de la primera línea de la receta. Sabía que era su favorita y que ambos disfrutarían de aquella cena y lo que vendría después de que Susana superara el jetlag. 

Hizo varios intentos más pero los boquerones no acabaron en el vinagre. Miro el movíl que había silenciado, más de 10 llamadas de un número que no conocía. 

Ella había llegado antes, había pillado un taxi para darle una sorpresa. La conductora del otro vehículo se había saltado un stop. 

En el cementerio todavía se preguntaba si el malestar era un señal o tan solo casualidad.

 Tomo el libro de recetas y lo dejo abierto por la pagina de  los boquerones en vinagre, que era su plato favorito. Así por lo menos en el otro mundo podría disfrutar de la receta, hasta que el la pudiera acompañar.


El libro que he utilizado es Recetas de cocina Granadina.  Como no tiene capítulos me he decantado por la tercera receta, que es la de Boquerones en vinagre. 


Para saber más pincha aquí

Comentarios

  1. Hola, Ainhoa! Pues muy original la receta, digo el relato. Sacado de un libro de recetas, jajaj. Esa fue una de las ideas iniciales que se me ocurrió, pillar una frase de un libro y hacer algo totalmente distinto, jejeje. Muy buen el aporte, aunque la historia es un poco dura.
    Un abrazo

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    1. Hola Pepe, me alegra que tuvieras la idea me parece un reto muy original. Si es cierto que la historia es un poco dura.p un abrazo.

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  2. Muy buena iluminacion te ha venido para sacar un relato de un parrafo de un libro de recetas. Lo cierto es que te coartaba bastante, pero te has sacado un micro dramatico.
    Abrazooo

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    1. Hola Gabiliante, la verdad es que la historia vino un poco después de leer la receta. Gracias por pasarte y comentar un abrazo.

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  3. Hola , Ainhoa! me ha encantado cómo algo tan pequeño y doméstico se convierte en un símbolo de todo lo que perdemos. Y más viendo el mar desde aquí, que siempre me recuerda lo frágiles que somos. Un abrazo fuerte desde Puerto de la Cruz, Venezuela

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    1. Hola Raquel, que envidia seguro que tienes unas vistas magníficas. Pues sí ciertamente nuestras vidas son algo muy frágil. Un abrazo y saludos desde el sur de esta península.

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  4. Hola Ainhoa!
    Admiro tu creatividad al hilar esta trágica y breve historia con un libro de cocina como punto de partida. Sin duda las buenas recetas, para los que nos gusta comer, puede ser una gran inspiración y muy evocadoras, por los recuerdos que nos traen! Un abrazote!

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    1. Hola Marifelita, el buen comer siempre viene bien. Y si da para un buen relato más. Gracias por tu comentario y por creer que soy una persona creativa. Un abrazote

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  5. Hola, Ainhoa. Te ha quedado un relato muy bueno, con el pretexto de esos boquerones que la chica ya no llegó a paladear. Es un relato con sabor a nostalgia y a pérdida. Lo has hecho muy bien y logras transmitirnos el peso de esa tragedia. Abrazo fuerte.

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    1. Hola Ana, lo que cuentas es más o menos lo que quería lograr así que me alegro de haberlo conseguido. Un abrazote.

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  6. Genial, Ainhoa. Qué bien has contado la historia a partir de la receta y el significado tan diferente que ya siempre va a tener para el protagonista. Me ha encantado.

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    1. Hola Marta pues sí me parece que, los boquerones en vinagre se le van a quedar de por vida. Un abrazote gracias por pasarte y comentar

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  7. Hola Ainhoa, sacar un microrrelato de una frase de una receta de cocina es todo un prodigio. Los sentimientos nos asaltan en cualquier momento del día y tú lo has sabido lograr. ¡Felicitaciones! Me ha gustado mucho. Un abrazo fuerte.

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    1. Kaixo Marlen la verdad es que fue ver la receta y la historia fluyó gracias por pasarte y comentar.muxus

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  8. Buenas, Ainhoa.

    Un relato muy original con la premisa que tenías. Y ese giro final que no me esperaba hace que el relato se torne muy duro.

    Un saludo.

    Irene

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    1. Ahora Irene, sí la verdad es que al final se las trae. Gracias por pasarte comentar un abrazote.

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  9. Hola, Ainhoa.
    Triste relato para darse cuenta de que los muertos no pueden cocinar.

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    1. Hola Nuria, cierto muy buena reflexión la tuya. Un abrazo.

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  10. Quién le iba a decir que no llegaría a teminar la receta, con la ilusión que le hacía. Y es que en esta vida todo es posible y nada es inevitable. Muy buen relato partiendo de un libro de recetas.
    Un abrazo.

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    1. Hola Josep, pues sí con las veces que intento el pobrecillo hacer la receta. Al final no pudo ser. Un abrazote gracias por pasarte y comentar.

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  11. Un relato muy original con un libro de recetas como inicio de la historia y con ese final tan trágico.
    Bien contado Ainhoa
    Un abrazo
    Puri

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    1. Hola Puri, sí estaba la historia me ha quedado un poco triste. Gracias por pasarte y comentar.Abrazotes.

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  12. ¡Hola Ainhoa! Un relato muy trágico y original. Me encanta cómo has planteado toda una historia a través del inicio de una receta de cocina.

    Un saludo.

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    1. Hola Rocío, me alegra que te haya gustado el relato, aunque sea tan triste. Gracias por pasarte y comentar un abrazo.

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  13. ¡Buenísimo! ( el relato, no los boquerones) Muy original y bien contado. Me gusta tu espacio. Me quedo en él. Muchas gracias por tu visita a mi blog.
    Saludos

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    1. Hola Brurata,bienvenida. Gracias por tu comentario y por pasarte.Un abrazo.

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  14. Original comienzo para un relato con drama incluido.
    Abrazos

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  15. ¡Hola, Ainhoa!

    Es un micro muy triste, pero lo has narrado de una forma tan natural, que incluso me ha dejado un buen sabor de boca al final. Aunque no podía ser de otra forma porque los boquerones en vinagre están buenísimos, jejeje. ¡Me encantó!

    ¡Un fuerte abrazo!

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    1. Hola Cristina, me alegro de que te haya dejado un buen sabor de boca. Gracias por pasarte y comentar un abrazote.

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  16. Hola, Ainhoa.

    Qué cosas tiene la vida. Ese asco al limpiar los boquerones parecía ya una advertencia, como si el cuerpo del prota supiera antes que la cabeza lo que estaba pasando. El micro transmite muy bien esa tragedia que se va acercando mientras él se aferra a lo cotidiano, intentando retrasarla un poco. Por ejemplo, no respondiendo el teléfono.

    Una idea brillante lo del libro de recetas y que demuestra gran creatividad.
    Un saludo.

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    1. Hola Eitan, buen análisis de mi relato. Me alegra que te haya gustado.Un abrazo.

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  17. De tu creativo relato se deduce que cocinar no es nada fácil, y esto es una verdad verdadera :))
    SAludos.

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    1. Hola Manuela, cocinar tiene su cosa cierto. Gracias por pasarte y comentar un abrazo.

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  18. Hola, Ainhoa! Genial ocurrencia tomar un recetario! La historia es triste pero invita a la reflexión. Me pregunto que dejaría a mano si estuviera en esa situación.
    Un abrazo

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    1. Hola Mirna, una buena pregunta que haríamos en esa situación. Gracias por pasarte y comentar un abrazo.

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  19. Hola... que triste historia en tan poquitas palabras... que buena idea esto de basarla en un libro de cocina, me hace preguntar qué otras maravillas podrá uno encontrar en los anaqueles de esa biblioteca tuya.. ¡saludos!

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    1. Hola Octavio pues en los anaqueles de mi novela y de todo un poco hasta polvo arqueológico.Un abrazo.

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  20. Ainhoa, has demostrado que cualquier tipo de libro es aprendizaje y creatividad pura, incluso los tan simples, como un recetario, encienden las luces de nuestras neuronas para la literatura, no solo para degustar y agradar al paladar.
    Me has hecho recordar que antes hacia mucho los boquerones a la vinagreta y le gustaban mucho a mi esposo, le diré a ver si aun les gustan y variar el menú.
    Gracias por la pasada leyendo tu micro, con un inesperado desenlace. Un abrazo.

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    1. A la tía heroína por el comentario y por leerme. Espero que varieis ese menú, y que lo disfrutéis. Un abrazo.

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  21. Hola, Ainhoa.
    ¡Qué micro tan original, a la par que triste...! Te sirves de una receta para compartir primero una inquietud, después una premonición y, al final, una certeza tan cruel como trágica. ¡ Muy bueno, me ha gustado mucho!
    Te envío un fuerte abrazo, compañera.

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    1. Hola Patxi muchas gracias por tu comentario te envío otro abrazo de vuelta.

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